14 abr. 2013

COMO HACER PEGAMENTO COMESTIBLE



Cuando trabajo con fondant siempre tengo el temor a que los elementos decorativos se muevan o se suelten. En la primera tarta con fondant que hice (puedes verla aquí) simplemente humedecí con agua el fondant para “pegar” los elementos y aguantaron perfectamente, aunque no es la opción más adecuada. Además  debemos tener en cuenta que dependiendo del tamaño, peso o forma de la decoración, necesitaremos utilizar algo más fiable para que se fijen de forma segura.

Para eso existe el pegamento alimentario, un pegamento comestible que podremos utilizar sin que se altere el sabor de los productos. El problema es que este pegamento, una vez abierto, caduca bastante rápido (dependerá de la marca) y dado su precio (unos 4,20€ el bote de 50gr) seguramente no nos salga rentable.

La opción que yo he empezado a utilizar es fabricar pegamento comestible casero. Para ello necesitamos CMC (Carboximetilcelulosa), un polvo fino de color blanco, que aunque a priori nos parezca que tampoco es barato (unos 4,20€ el bote de 50gr), nos cundirá muchísimo más que el pegamento ya preparado porque iremos preparando la cantidad que necesitemos cada vez.

Para prepararlo sólo necesitamos:

  • 125 ml de agua (embotellada) 
  • 1 tsp de CMC (cucharadita) 
  • Unas gotas de limón o vinagre


Las cantidades son orientativas, ya que dependerá de la consistencia que le queramos dar a nuestro pegamento. Siempre podemos modificarla añadiendo más agua si ha quedado muy espeso o añadir algo más de CMC si nos ha quedado muy líquido.

Para prepararlo, en un bol (preferiblemente de cristal) vertemos el agua y vamos añadiendo el CMC poco a poco mientras removemos para disolverlo. 


Veréis que se forman bastante grumos, pero no os preocupéis que es normal y desaparecerán cuando lo dejemos reposar. Añadimos finalmente las gotas de limón, que sin alterar el sabor, evitará que se forman gérmenes una vez lo almacenemos.


Lo dejaremos reposar fuera de la nevera entre 12 y 48 horas, aunque este tiempo también dependerá del fabricante. Es recomendable cubrir el bol con papel film durante el tiempo de reposo. Pasado este tiempo el CMC habrá actuado y obtendremos una sustancia espesa y viscosa que será nuestro pegamento comestible, que cerrado en bote hermético nos aguantará hasta 6 meses en la nevera (aunque sigo recomendando intentar preparar la cantidad que necesitemos).


El CMC tiene otros usos en repostería, pero eso ya lo veremos más adelante…

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