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12 ago 2013

TARTA MONSTER HIGH - MI PRIMERA DOS PISOS

Me encanta esta tarta, lo confieso. Disfruté mucho haciéndola y viendo el resultado de mi primera tarta de dos pisos. Noelia cumplió 5 años y su papi, que también cumplía años y tuvo su tarta ambulancia que puedes ver aquí, quería sorprenderla con una tarta de las Monster High.


La decoración es de papel de azúcar y fondant. El piso de abajo es un Oreo Cake (receta aquí) y el de arriba un delicioso layer cake hecho con el bizcocho de chocolate del Chocolate & Nutella Layer Cake (receta aquí) con un frosting de plátano que hice añadiendo aroma de plátano al delicioso frosting de queso (receta aquí).



Me encantan los detalles!

 

Una gran tarta para Noelia... y es que 5 años no se cumplen cada día jeje. Felicidades!!!

Salut!

PD1: La impresora de tinta comestible está en mi lista de futuras inversiones, por eso mientras tanto lo que necesito lo pido en FotoPastel ;-).

22 may 2013

CUPCAKES DE PLÁTANO



Después de demasiados días de inactividad (reposteril claro), ayer no pude desaprovechar la oportunidad de hornear unos deliciosos cupcakes de plátano. La verdad es que es la segunda vez que los hago y me parecen tan deliciosos que se han convertido en uno de mis favoritos.


La receta que sigo es la del libro de Alma, aunque el frosting lo adapto a mi manera ya que usar fruta fresca en el frosting no me acaba de convencer por varios motivos que ya os expliqué en la receta de los cupcakes de fresa.

Vamos con la receta. Comenzaremos por el bizcocho.

INGREDIENTES:

  • 120 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 
  • 180 gr. de azúcar blanco 
  • 3 huevos tamaño M 
  • 230 gr. de harina (yo uso la de repostería) 
  • 2 tsp (cucharadita) de levadura 
  • 120 ml de leche semidesnatada 
  • 1 tsp (cucharadita) de extracto o esencia de vainilla 
  • 2 plátanos medianos maduros 
 

ELABORACIÓN: 

Precalentamos el horno a unos 170ºC y preparamos la bandeja para los cupcakes. Tamizamos la harina con la levadura y lo reservamos.

Batimos en un bol la mantequilla y el azúcar hasta que estén totalmente integrados. Vamos añadiendo los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen a la mezcla. Agregamos la mitad de la harina tamizada y batimos a velocidad baja y con movimientos circulares si usáis una batidora de mano para que la masa tenga aire y no se apelmacen los cupcakes al hornearlos. Añadimos la leche y el extracto de vainilla y seguimos batiendo. Acabamos de incorporar el resto de la harina y seguimos batiendo hasta que la mezcla sea homogénea. Trituramos los plátanos y los añadimos a la masa, lo mezclamos todo bien y repartimos la masa en las cápsulas.


Horneamos unos 20-25 minutos, ya sabéis que dependerá del tipo de horno, o hasta que los pinchemos con un palillo y éste salga limpio. ¡No abráis el horno hasta que no hayan pasado por lo menos 15 minutos si no queréis que se os bajen!


Mientras vamos a preparar el frosting a mi manera, que no es otro que una adaptación del de crema de queso.

INGREDIENTES:
  • 120 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 
  • 300 gr. de icin sugar (o azúcar glasé) 
  • 125 gr. de queso de untar (yo uso Philadelphia) 
  • 1 tbsp (cucharada) de leche semidesnatada 
  • 1 tsp (cucharadita) de aroma natural de plátano 
  • Colorante amarillo (yo uso Wilton) 
ELABORACIÓN: 

Tamizamos el azúcar y lo batimos con la mantequilla y la leche. Yo empiezo a una velocidad media-baja para que no se llene la cocina de azúcar y la voy subiendo hasta que los ingredientes están totalmente integrados como veis en las fotos. A continuación añadimos el queso, que tiene que estar frío y volvemos a batir a velocidad alta (cuanto más batamos más consistencia tendrá). Finalmente añadimos el aroma de plátano y una gotita de colorante para darle el toque amarillo al frosting. Yo uso un aroma natural de plátano de la marca LorArnn que no lleva añadidos ni colorantes artificiales. Al ser natural, no son tan potentes como los aromas concentrados, así que si queremos algo más de potencia en el sabor le tendríamos que echar algo más de lo que yo le hecho (va a gustos así que como siempre recomiendo hay que experimentar hasta encontrar el punto a las recetas). Con el colorante tenéis que tener cuidado ya que aunque parezca que una gota es poco, veréis que tiñen una barbaridad. Siempre es recomendable empezar con poca cantidad e ir añadiendo que no pasarnos y que nos salga un frosting amarillo canario en lugar del color plátano que le queremos dar.

 

Como siempre dejaremos nuestros cupcakes unos 5 minutos (o menos) en el molde y los pasaremos a una rejilla para que se enfríen totalmente. Hasta que no estén fríos no los podremos decorar. Mientras tanto tendremos el frosting en la nevera.

Para decorarlos, en esta ocasión, aparte de utilizar la boquilla 1M de Wilton, utilicé también una de boca redonda, así que preparé dos mangas.


Como veis son dos formas diferentes, las que suelo utilizar últimamente, preciosa para mi gusto, y la otra más graciosa y divertida con el rulo en el cupcake. Para darles el toque final podéis poner plátano deshidratado o alguna golosina en forma de plátano y… ¡voilà!


Como todos los cupcakes de fruta que he probado, están muy jugosos y su sabor es impresionante… ¿se nota que me encanta el plátano?



Espero que os animéis a hacerlos y ya me contaréis.

Por cierto, al llevar el frosting de queso, es recomendable que estos cupcakes los conservéis en la nevera y los saquéis un ratito antes de comerlos para que se atemperen.

Salut!

7 abr 2013

BUNDT DE PLÁTANO Y NUECES


¡Estrenamos blog! El poder presentároslo por fin me alegra enormemente, pero hacerlo después de haber visto hoy el primer programa de “Cupcake Maniacs” en Divinity y que la receta que estrena el blog sea el bundt de plátano de mi amiga Elena, hace que la alegría sea infinitamente mayor.


La primera vez que lo probé quedé fascinado. Lo preparó Elena un fin de semana que estuvimos en su casa, con Alberto y Ana, y como buena anfitriona nos dio a escoger entre varios postres. Me encanta el plátano, junto con las fresas y la sandía son mis frutas favoritas, así que le pedí que hiciera este bundt… y la verdad es que fue un acierto total.

Me gusta tanto que es una de mis recetas recurrentes porque además de estar delicioso, es sencillo de preparar. Así que vamos a por la receta…

INGREDIENTES:

   · 90 gr de mantequilla sin sal
   · 250 gr de azúcar
   · 280 gr de plátano maduro
   · 3 huevos
   · 125 ml de buttermilk
   · 315 gr de harina
   · 1 tsp bicarbonato
   · 1 tsp levadura
   · 1 tsp nuez moscada
   · ½ tsp sal
   · 90 gr nueces


Antes de empezar y por si surge alguna duda con los ingredientes os aclaro algunas cositas:

La mantequilla es importante que sea sin sal y que esté a temperatura ambiente. Yo uso la que venden en Lidl, me gusta mucho y es barata, y la saco de la nevera al menos una hora antes de empezar a elaborar el bundt.

En cuanto a la harina, utilizo la especial de repostería (en casa no falta) pero con harina “normal” también sale igual de bueno.

Yo sigo la receta al pie de la letra porque me encanta el resultado pero vosotr@s mismos podéis hacer las variaciones que creáis oportunas, como no ponerle nueces si no os gustan o usar plátanos que no estén muy maduros para que no tenga un sabor tan intenso, aunque para mí pierde la magia… lo he dicho antes pero lo recuerdo, me encanta el plátano ;)

Quizás el ingrediente con el que tengamos más problemas (no sin solución claro) sea el buttermilk. Reconozco que antes de iniciarme en esto, no había oído hablar nunca del buttermilk, que no deja de ser suero de mantequilla y aunque aquí cueste encontrarlo, en otros países es una bebida habitual. Yo lo solía comprar en Lidl, y digo solía porque desde haces unos meses ya no lo tienen a la venta pero se supone que lo volverán a tener a la venta en Mayo con un nuevo formato. Espero que sea cierto porque la verdad es que le da al bundt una jugosidad y humedad que me encanta. Pero bueno, si no lo encontramos en ninguna tienda, lo preparamos de forma casera y listos! Para esta receta lo sustituiremos por 125ml de leche (yo uso la semi) a la que echaremos media cucharadita de zumo de limón o vinagre de vino y dejaremos reposar unos 10 minutos. Pasado este tiempo veremos que tiene aspecto de leche cortada, no os de “asquito” ni os preocupéis, tiene que quedar así.

¡Y por último! Una tsp (abreviatura de teaspoon) equivale a una cuchara de café o té para ser más exactos con la traducción. Como sabéis la repostería requiere ser exactos con las cantidades, en la mayoría de casos, por lo que si queréis afinar más en la cantidad equivaldría a 5 ml o unos 8 gr (en nuestro caso, ya que dependerá de cada ingrediente).

Espero no haber sido muy pesado con estas aclaraciones pero las he creído necesarias ya que en su día fueron las que yo mismo me planteé.

Ahora sí, vamos con la PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos el molde que vayamos a utilizar, yo uso uno de silicona por lo que no hace falta engrasarlo. Si no tenemos buttermilk, es el momento de prepararlo de forma casera, así que ponemos la leche con el limón o vinagre y los dejamos reposar para que se corte.

En un bol batimos la mantequilla y el azúcar a velocidad media hasta que quede cremoso, el tiempo dependerá de la temperatura de la mantequilla.  Trituramos los plátanos (si están maduros yo lo hago a mano) y añadimos el puré resultante junto con los huevos a la mezcla anterior y lo batimos hasta que esté todo bien incorporado. Añadimos entonces el buttermilk y mezclamos bien.



En otro bol, mezclamos la harina (yo la tamizo siempre), el bicarbonato, la levadura, la nuez moscada, la sal y las nueces. Agregamos esta mezcla a la mezcla de plátano y batimos hasta que se mezclen. La mezcla nos deberá quedar ligeramente grumosa.


Vertemos la mezcla en el molde preparado teniendo en cuenta que no sobrepase los dos tercios ya que el bundt subirá algo durante el horneado. Lo tendremos unos 55 minutos según la receta, aunque en este punto sí que os recomiendo seguir vuestro instinto de “cocinillas” ya que cada horno es diferente (algún día os explicaré la espinita que tengo clavada en relación a este tema). La cuestión es vigilar que la superficie  nos quede de un color marrón dorado y utilizar la técnica del palillo para ver que se ha hecho por dentro. Una vez listo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde unos minutos, después lo desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre una rejilla para que no se humedezca.


A disfrutarlo!

No podría dar por acabada esta primera entrada, sin agradeceros a l@s que me visiteis vuestro tiempo y sobretodo a tod@s l@s que estos días me habeis apoyado (y soportado también) con el tema del Blog.

En la próxima entrada compartiré mi dos nuevas experiencias en una, mi primera tarta con fondant y mi primer Red Velvet.

Salut!