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15 feb 2015

CÚPULA DE CHOCOLATE Y FRESA

Ya ha pasado San Valentín, y lo aproveché para hacer un postre especial de los que hay que tener cuidado porque si te descuidas te lo comes sin pensar.


Esta cúpula de chocolate y fresa os enamorará. Está compuesta por el bizcocho es el de chocolate que más me gusta, el Devil's Food, relleno de fresas narurales maceradas en zumo de naranja y leche condensada. Una vez la tenemos rellena, la cubrimos con una fina capa de frosting al gusto y la bañamos con un par de capas de ganaché de chocolate blanco.

Decoramos con unos hilos de chocolate negro y unos bombones de chocolate blanco.


Os prometo que está deliciosa. Mirad su interior y decidme que no tiene buena pinta ;)


Este San Valentín además hice un par de tartas con muchos corazones para Laia y Amparo.



Salut!

12 jun 2013

BROWNIE DE CHOCOLATE BLANCO CON COULIS DE FRESA



¿A quién no le gusta el brownie? Una delicia solo o  acompañado con helado… pero ¿qué me decís de un brownie de chocolate blanco? Como sabéis me gusta experimentar y hacer la versión “chocolate blanco” de ciertas recetas que en su origen llevan chocolate negro. El resultado por ejemplo de la Tarta Mozart de Chocolate Blanco fue delicioso.


Por si no lo sabéis, el pasado 22 de Mayo salió a la venta el nuevo libro de Alma, “Objetivo: Tarta Perfecta”, motivo por el que la editorial (EL País Aguilar) abrió un concurso consistente en coger una receta del libro y darle un toque personal. Pues bien, este brownie que hoy os traigo es una de las ideas que me vinieron a la cabeza para presentar al concurso. No obstante no es la receta que he enviado, para esa habrá que esperar un poco más.

Vamos con la receta del brownie. Los INGREDIENTES son:

  • 160 gr. de mantequilla sin sal 
  • 250 gr. de chocolate blanco 
  • 250 gr. de azúcar blanco 
  • 3 huevos M 
  • 120 gr. de harina 
  • 1 tsp de extracto de vainilla 
  • 1 puñadito de avellanas (o nueces) 

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos el molde que vayamos a utilizar. Yo lo he hecho en molde redondo y en molde cuadrado. Tened en cuenta que según el diámetro del molde nos saldrá más o menos “gordito” y habrá que vigilar el tiempo de horneado.

Derretimos la mantequilla junto con el chocolate blanco partido en trocitos. Lo podemos hacer en el micro o al baño maría que es como a mí me gusta hacerlo. Si lo hacéis en el micro, tened en cuenta lo que siempre os digo cuando trabajamos con el chocolate blanco, hacedlo en tandas de 10 segundos porque se quema con más facilidad que el chocolate negro. Una vez lo tenemos listo lo dejamos templar mientras seguimos con la preparación.



En un bol batimos el azúcar, los huevos y la vainilla hasta que todo esté bien integrado. Incorporamos poco a poco, y sin dejar de batir, el chocolate blanco derretido. A continuación incorporamos la harina tamizada y batimos hasta obtener una mezcla homogénea. Ahora es el momento de añadir las avellanas o las nueces, o incluso unos chips de chocolate negro, al gusto. A mí me gustan mucho las avellanas (las mejores son las de Reus) y creo que con el chocolate blanco quedan muy bien.


Vertemos la masa en el molde y horneamos unos 45 minutos o hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio. Cómo veis la costrita externa se oscurecerá y cogerá un todo dorado precioso, y quizás sea por mi horno pero el interior no es el blanco que esperaba que tuviera. Pero cuestiones visuales a parte, de sabor está riquísimo.


Lo podéis acompañar con lo que más os apetezca pero yo os propongo un acompañamiento que le va genial al chocolate blanco… un COULIS DE FRESA. ¡Sííí! ¡Fresa! Deliciosa fresa transformada en un coulis que está tremendo. También lo podéis hacer de frutos rojos pero ya conocéis mi debilidad por la fresa.


Preparar un coulis es muy sencillo, y aunque hay muchas versiones, yo os propongo esta con la que obtenemos un coulis no demasiado líquido, ideal para poner en un biberón y decorar infinidad de cosas.

Los INGREDIENTES para el coulis son:
  • 500 gr. de fresas 
  • ½ vaina de vainilla (opcional) 
  • El zumo de medio limón 
  • 90 gr de azúcar 
  • 60 gr de agua 
PREPARACIÓN: 

En un cazo preparamos un almíbar con el agua y el azúcar, llevándolos a ebullición unos dos o tres minutos. Lo retiramos del fuego y preparamos y limpiamos las fresas que trocearemos y pondremos en el vaso de la batidora. Añadimos el zumo de limón, el interior de la vaina de vainilla (raspamos el interior de la vaina con la punta de un cuchillo) y el almíbar.

Trituramos hasta obtener un puré fino y lo colamos para quitarle las pepitas que pueda tener. Lo dejamos refrigerar y como ya os he dicho está delicioso.


También lo podéis acompañar con helado de chocolate blanco o helado de frutos rojos y disfrutarlo a cualquier hora del día.

Espero que os animéis a probarlo y me contéis.

Salut!

21 abr 2013

CUPCAKES DE FRESA



¡Aquí están! No podía esperar más a hacerlos… y menos teniendo fresas en la nevera esperando a ser disfrutadas… así que ayer sábado era el día perfecto... bueno, cualquier día es perfecto ¿no?


Aunque estos son los primeros cupcakes que aparecen en el blog, no son los primeros que hago. Me estrené con unos cupcakes de Coca-cola al poco de tener el libro de Alma. El resultado no fue del todo satisfactorio. Aunque el bizcocho estaba bueno, el frosting fue un fracaso. Tampoco tenía en mente abrir un blog por lo que no guardé ninguna foto. El segundo intento fue con unos de plátano… y estos sí que quedaron deliciosos y tengo pendiente subir el post correspondiente.

Pero vamos con estos cupcakes de fresa (que seguro que repito antes de que acabe la temporada) receta de Alma pero con un frosting diferente, y es que como ya he comentado alguna vez, no me gusta el frosting básico de mantequilla, por lo que lo he cambiado por el de queso que me parece mucho más suave… pero con un toque diferente para la ocasión.

Para el bizcocho, estos son los INGREDIENTES:

  • 120 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 
  • 200 gr. de azúcar blanco 
  • 3 huevos (yo uso tamaño M) 
  • 200 gr. de harina (yo uso de repostería) 
  • 1 y ½ tsp (cucharadita) de levadura 
  • 120 ml de leche semidesnatada 
  • 1 tsp de extracto de vainilla 
  • 200 gr. de fresas



 PREPARACIÓN: 


En primer lugar precalentamos el horno a unos 170-180ºC. Preparamos la bandeja para los cupcakes, trituramos las fresas y las reservamos. Tamizamos la harina y la levadura y también las reservamos.

En otro bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren totalmente y nos quede una mezcla homogénea. Después de mis anteriores batallas con este paso (sobretodo antes de tener la batidora de dos varillas) opto siempre por trabajar primero la mantequilla sola un minuto e incorporar el azúcar en dos partes para facilitar que se integren.

Cuando tenemos la mantequilla y el azúcar bien mezclados, vamos incorporando los huevos, uno a uno, siempre esperando a que el anterior se haya integrado en la masa antes de incorporar el siguiente. Después echamos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja (si usáis batidora de mano podéis hacer movimientos circulares a la vez para incorporar aire a la masa). Vertemos entonces la leche con el extracto de vainilla y volvemos a batir. Finalmente incorporamos la otra mitad de la harina y volvemos a batir a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea. Sólo nos quedará incorporar las fresas.


Mezclaremos suavemente con una espátula hasta conseguir la masa de nuestras cupcakes.


Repartimos la masa en las cápsulas y horneamos unos 20-25 minutos o hasta que un palillo salga limpio pero procurar no abrir el horno antes de los 20 minutos de horneado o corremos el riesgo de que nuestros cupcakes se bajen.


Como siempre decimos, cada horno es un mundo… y el mío es una galaxia. No tengo un horno convencional, tengo uno más pequeño de sobremesa con el que me manejo y hago todo pero que tiene ciertas peculiaridades a la hora de hornear. Si es vuestro caso (tenéis toda mi solidaridad) tendremos que tener en cuenta que al tener las varillas como fuente de calor y a una distancia menor de la tarta o cupcakes, la temperatura tendrá que ser menor y el tiempo de horneado mayor.

Una vez horneados los dejaremos enfriar sobre una rejilla mientras preparamos el frosting.


Para el frosting he cogido la receta base de la crema de queso a la que le he añadido un toque de Nesquik de fresa. Aunque es la receta original el frostin es el de mantequilla básico con fresas naturales trituradas, opté por no incorporar fruta fresca por el riesgo a que se corte, y aunque tiene remedio incorporando más azúcar, eran más los pros a cambiar el tipo de cobertura.


Los INGREDIENTES son:
  • 120 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 
  • 300 gr. de icing sugar o azúcar glassé 
  • 125 gr. de Philadelphia (no light) 
  • 1 tsp (cucharadita) de leche semidesnatada 
  • 2 tbsp (cucharadas) de Nesquik de fresa 
PREPARACIÓN: 

Tamizamos el azúcar y lo batimos con la mantequilla y la leche. Aquí, como antes, opto por trabajar la mantequilla sola e incorporar el azúcar en dos tiempos para facilitar que se integre completamente. Añadimos luego el queso, que tiene que estar frío, y lo batimos todo primero a velocidad baja y luego a velocidad alta hasta obtener una textura cremosa. Finalmente le incorporamos el Nesquik (yo le hecho las dos cucharadas pero vosotr@s hacerlo al gusto) y volvemos a batir a velocidad alta unos minutos. Cuanto más batamos mejor nos quedará. Para conseguir un color más rosita le añadí una gota de colorante rojo (Wilton). Antes de meterlo en la manga y decorar los cupcakes lo metemos en la nevera un rato.

Para decorarlos yo uso una manga pastelera desechable y la boquilla 1M de Wilton (una de las mejores adquisiciones que he hecho recientemente) y vamos cubriendo cada cupcake.


Si las queremos con la “puntita” dentro lo haremos de fuera hacia dentro y si los queremos con una forma más bonita (a mí me gusta más) lo haremos de dentro hacia fuera en el sentido de las agujas del reloj (buen tema para un futuro tutorial).

Y aquí os dejo unas cuantas fotos del resultado...




Quedan muy esponjosos y un sabor muy suave.

Salut!